domingo, 5 de abril de 2015

Evangelio domingo 5 de abril de 2015. Domingo de Pascua (B). José Antonio Pagola: Id a Galilea. Allí lo veréis





origen imagen: Fano

5 de abril de 2015. Domingo de Pascua (B). Marcos 16,1-7

"Pasando el día festivo, María Magdalena, Marta la madre de Santiago, y Salomé compraron perfumes para embalsamar el cuerpo de Jesús. Y el primer día de la semana, muy temprano, a la salida del sol, se dirigieron al sepulcro. Iban preguntándose unas a otras:
- ¿Quién nos quitará la piedra de la entrada del sepulcro?
Pero al llegar se encontraron con que la piedra había sido removida. Y era una piedra enorme. Al entrar en el sepulcro, vieron, sentado al lado derecho, a un joven vestido con una túnica blanca, y se asustaron. Pero el joven les dijo:
- No os asustéis. ¿Estáis buscando a Jesús de Nazaret, el que fue crucificado?. Ha resucitado; no está aquí. Ved el lugar donde fue puesto. Ahora marchaos y anunciad a sus discípulos, y también a Pedro, que Jesús va delante de vosotros camino de Galilea. Allí le veréis, tal y como él os dijo."



"ID A GALILEA. ALLÍ LO VERÉIS
El relato evangélico que se lee en la noche pascual es de una importancia excepcional. No solo se anuncia la gran noticia de que el crucificado ha sido resucitado por Dios. Se nos indica, además, el camino que hemos de recorrer para verlo y encontrarnos con él.

Marcos habla de tres mujeres admirables que no pueden olvidar a Jesús. Son María de Magdala, María la de Santiago y Salomé. En sus corazones se ha despertado un proyecto absurdo que solo puede nacer de su amor apasionado: «comprar aromas para ir al sepulcro a embalsamar su cadáver».

Lo sorprendente es que, al llegar al sepulcro, observan que está abierto. Cuando se acercan más, ven a un «joven vestido de blanco» que las tranquiliza de su sobresalto y les anuncia algo que jamás hubieran sospechado.

«¿Buscáis a Jesús de Nazaret, el crucificado?». Es un error buscarlo en el mundo de los muertos. «No está aquí». Jesús no es un difunto más. No es el momento de llorarlo y rendirle homenajes. «Ha resucitado». Está vivo para siempre. Nunca podrá ser encontrado en el mundo de lo muerto, lo extinguido, lo acabado.

Pero, si no está en el sepulcro, ¿dónde se le puede ver?, ¿dónde nos podemos encontrar con él? El joven les recuerda a las mujeres algo que ya les había dicho Jesús: «Él va delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis». Para «ver» al resucitado hay que volver a Galilea. ¿Por qué? ¿Para qué?

Al resucitado no se le puede «ver» sin hacer su propio recorrido. Para experimentarlo lleno de vida en medio de nosotros, hay que volver al punto de partida y hacer la experiencia de lo que ha sido esa vida que ha llevado a Jesús a la crucifixión y resurrección. Si no es así, la «Resurrección» será para nosotros una doctrina sublime, un dogma sagrado, pero no experimentaremos a Jesús vivo en nosotros.

Galilea ha sido el escenario principal de su actuación. Allí le han visto sus discípulos curar, perdonar, liberar, acoger, despertar en todos una esperanza nueva. Ahora sus seguidores hemos de hacer lo mismo. No estamos solos. El resucitado va delante de nosotros. Lo iremos viendo si caminamos tras sus pasos. Lo más decisivo para experimentar al «resucitado» no es el estudio de la teología ni la celebración litúrgica sino el seguimiento fiel a Jesús."
José Antonio Pagola.

Origen post:
Grupos de Jesús
Parroquia San Vicente Mártir de Obando - Bilbao

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